2013-07-18

Sophia y Fabian abrazados

10 razones por la que no me agrada… mis hijos (*)

Tener hijos no es tan bueno como parece.

Por un lado, tienes a un pequeño humano en tu casa. Esto es casi tan extravagante como tener un animal en casa, pero al menos los animales tienen pelaje. Mis hijos tienen toneladas y toneladas de baba.

En su mayor parte, es divertido tenerlo alrededor, excepto por supuesto, por el consumo de mis finanzas, la presión sobre mi matrimonio, la eliminación de mi vida social, la incapacidad para dormir, la constante amenaza de explosión fecal, etc. Es muy parecido a estar en una granja, de hecho, al principio teníamos una vaca.

Sé que esto es noticia vieja, todo el mundo sabe que los niños son una carga. Pero no todos los niños son una carga de la misma manera.

He aquí, pues, una lista de las cosas que no me agrada… de mis hijos, y solo de mis hijos.

1 - Ellos hacen que todo sea más importante
Trabajo, dinero, comida, salud, tiempo libre. Todo significa “más” ahora. Tengo que trabajar más para ganar más dinero para comprar más alimentos. Es más cara la comida sana que no le harán engordar y tener diabetes. Tengo que comer sano también, y tengo que hacer ejercicio, para no engordar y tenga un ataque al corazón. El tiempo libre ya no es libre, es el momento para estar con ellos, y yo necesito más tiempo porque necesitan más  de mí, y no puedo ir al cine o al bar porque ellos no pueden venir y no puedo ver las cosas que quiero ver cuando ellos están cerca, ya que podría hacer que maten a la gente cuando crezcan, así que tengo que asegurarme de que ellos miren el material adecuado, que me da dolor de cabeza y no puedo dejarle ver demasiado, porque ellos deben interrelacionarse  y ¡OH Dios! hay tantas cosas en que pensar que ya me duele la cabeza.

2 - Son más apuestos que yo
Lo cual es gracioso, porque todo el mundo me dice lo mucho que nos parecemos. Pero está claro que me saca de quicio, solo por el hecho de que son jóvenes y no tienen bolsas bajo los ojos o arrugas en su rostro. Yo nunca en mi vida he recibido tantos elogios como estos chicos. Quiero decir, ellos son un imán para las chicas, y es muy divertido para conseguir toda la atención de las damas, pero no es tan divertido, ya que estoy casado y es un largo camino hasta la pubertad. Es como tener un superpoder pero no poderlo utilizar. Me siento como Mr. Increíble, bueno cuando está gordo y aborrece su vida.

3 - Mi esposa le gusta más ellos que yo
Cada esposo sabe que esto es cierto. Pregúntele a Edipo. Y su complejo.

4 - Me recuerda mi mortalidad
Todo el mundo te dice que tener un hijo te enseña a ver las cosas viejas como nuevas otra vez, revigoriza tu perspectiva de la vida, que vas a experimenta cosas a través de los ojos de los niño. Todo lo que me ha enseñado es que he desperdiciado mi vida y estoy pasando de 35 años a 60, y al parecer eso va a suceder en un abrir y cerrar de ojos, ya que el tener hijos algún modo acelera el tiempo, de acuerdo con cada padre que he conocido. Genial. Así que yo soy un viejo, y me estoy haciendo mayor, y ellos tienen mi cara de joven todo el tiempo, y pronto van a tener 25 y yo estaré muerto. #PapaOnFire!

5 - Mis padres los quieren más a ellos que a mí
Ellos son sus únicos nietos y no recuerdo cómo era yo de adolescente, porque la mayor solo tiene 2. Yo, por el contrario, me vuelvo un adolescente con cada visita de mis padres a la casa. Porque mis padres me siguen regañando. La ventaja es para el nieto.

6 – Graban la peor música en mi cabeza
Yo desafío a que no estén tarareando esta canción todo el día:
Y luego está el "Hoy hace buen tiempo…" Al principio usted es “que gracioso, ¡OH, todo un espectáculo de última moda para los niños, tal vez la música será tolerable!” Y entonces no puedes dejar de cantar "Fiesta, fiesta, ven a nuestras fiesta, ven con Pocoyó", una y otra y otra y otra. No culpo a los programas, por que son lo que son. Yo culpo a mis hijos. Lo hicieron por mí. Por suerte tengo un poco de venganza - he estado tarareando "Call Me Maybe" durante semanas. VENGANZA.
7 – A todo el mundo le gusta más que yo
Honestamente, estos chicos son un encanto. Es asqueroso. Ellos tienen más habilidades sociales que yo he tenido en toda mi vida. Solo puedo estar 2 minutos sin insultar a alguien, estos chicos le tiran besos y saludos a todos los malandros de la calle. La última vez le lanzaron un beso a un tipo que parece haber recién salido de la cárcel, y bueno... digamos que tengo suerte de que todavía soy capaz de tener sexo.
8 – Hace que beber/tener resaca/ir al cine/ir a cenar/dormir sea lo más difícil posible
Ellos hacen que todas las actividades adultos, privadas o públicas, sean difícil. No puedo emborracharme cuando están cerca, e incluso cuando no están alrededor, ellos estarán la mañana siguiente, para curar tu resaca con su canción de Pocoyó. No puedo dormir hasta tarde cuando ellos están cerca. No puedo ir al cine o a cenar con ellos, lo que significa que necesito una niñera, y con esta economía no es viable. Ellos sólo hacen la vida más difícil. Sólo quiero emborracharme en paz. ¿Es eso un delito?
9 – Ellos me quieren más de lo que yo mismo me quiero
Son una persona mejor. Es simplemente un hecho. A pesar de que el menor todavía está manchado con el pecado original! SON MEJORES PERSONA QUE YO.
10 – Ellos hacen que todo sea menos importante
A quién le importa ir al cine o ver Breaking Bad? Podría sentarme y mirar a mis hijos durante toda la noche y sería suficiente entretenimiento. Quiero decir, lo único que hacen es caerse, gritar, reírse como locos, imitar y bailar. Son muy graciosos. Han arruinado mi vida 100%. SI, pero ese era mi antigua vida y esta es mi nueva vida (un hecho que es a la vez patético y, francamente, innecesaria). Ellos son mi nueva vida. Sinceramente, no me importa un bledo si no soy el mismo. Como he dicho anteriormente, soy mejor en todas las maneras posible. Y me obligan a que me haga, aún, una mejor persona.
Paternidad, una vida mejor, pero en honor a la verdad, es un dolor de cabeza.
  • Está bien! Tal vez debería haber dejado el título original que era "10 razones por la que no me agrada en lo que me convirtieron mis hijos”.
Y un regalo para mi editora favorita: