2013-12-16

Sophia y Fabian abrazados

Por qué somos Multitasking. - @Mujeres_20

Entre las varias diferencias entre hombres y mujeres debido al dimorfismo sexual, está aquella referida de por qué las mujeres suelen ser más “multitasking” que los hombres, y por qué éstos tienen mejor habilidad espacial y precisión que las mujeres.

A continuación, unas notas sobre el posible origen de ese comportamiento.
Mujer multitasking

Empiezo por definir qué es el Dimorfismo sexual, el cual trata sobre las diferencias que existen entre machos y hembras de cualquier especie del planeta. Estas distinciones son básicamente morfológicas y fisiológicas que conllevan a diferencias a nivel sexual y de comportamiento en general.
Hombres y mujeres
Considerando el dimorfismo sexual de los humanos –referido al ámbito biológico- y la incorporación de la cultura –aspecto social, podemos suponer que los hombres y las mujeres han desarrollado cierto tipo de competencias o habilidades específicas asociadas al género.

Como ejemplo a lo anterior, está el caso de la división sexual del trabajo en los cazadores-recolectores de la sabana africana. Debido al alto costo o “inversión” biológica que implica la gestación de un hijo, las mujeres se han dedicado a la recolección de alimentos provenientes de la cosecha, mientras los hombres se van a cazar por implicar un mayor esfuerzo físico. Estas dos actividades conllevan e implican habilidades específicas y diferentes.

La recolección de alimentos necesita un comportamiento sistemático y rutinario de detección de objetos por su olor, color o composición. Se acompaña también de intercambio de información mediante el habla: recolección de datos en el entorno social que permita un mejor desplazamiento dentro del contexto. Esta “recolección de información” se conoce como cotilleo o chisme; mientras más cotilleo, mejores datos de dónde hay alimentos; por lo anterior, es que las mujeres han desarrollado a lo largo de la evolución, la capacidad de comunicarse fluidamente estando en varias conversaciones a la vez.
Mujer en el campo

La mujer también debe estar atenta a la crianza de los hijos que exige habilidades de detección de sustancias, objetos y animales que pueden ser peligrosos para la prole, por ello han desarrollado una visión amplia y periférica del contexto en donde se desenvuelve y en todas direcciones. Se cree que a nivel morfológico, los ojos de las mujeres son generalmente más grandes y rasgados para permitir esa visión periférica; muy por el contrario de los hombres, que a menos que el objeto esté delante de él, no lo percibirá.
Madre e hija en el trabajo

Por otro lado, la caza requiere de otras habilidades que fueron desarrollándose en los hombres: el sentido espacial y la orientación para realizar expediciones y poder regresar a casa; también exige precisión en la vista y silencio para no asustar a los animales, puntería, estimación de distancias, trabajo en equipo, estrategia y análisis. Adicionalmente requiere de competencias como liderazgo, alianza con los otros y diplomacia.
Mujer con arco y flecha
Cuando las mujeres se casan con hombres de otra tribu, son capaces de reacomodarse para asumir los nuevos cambios; por ello se cree que a nivel adaptativo, las mujeres tienen la habilidad de acostumbrarse más rápido que los hombres a situaciones nuevas o a seguir en mayor proporción, las modas presentes en la sociedad.

A manera de resumen, veamos cómo ese comportamiento que se encuentra en el “ADN cultural”, se evidencia en la sociedad actual colocando como ejemplo el gusto que tienen las mujeres por ir de compras y pasar horas dentro de centros comerciales; éstos satisfacen los hábitos recolectores de las mujeres a través de la observación de vitrinas y estantes de colores llamativos, además de facilitar el intercambio social estando en un espacio relativamente cerrado que evita la presencia de “peligros” para ellas, su proceso de recolección y sus hijos.
Mujeres de compra

Información publicada en www.mujeres20.com
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