2013-12-12

Sophia y Fabian abrazados

Réquiem para la "WUAI" (o "Mantita" Verde).

Gracias a todos por venir. Estoy seguro de que mi hija se lo agradecerá en unos años, cuando le mostremos fotos y le expliquemos todo, ya que ella apenas tiene 2 años y no entiende de qué se trata esto y no voy a recordarle este amargo momento.
Linus es un hijo con su sabana
Mantita QEPD
Han pasado un par de días difíciles desde "Mantita" nos dejó, en particular para mi Princess, que ha perdido a su compañero, su trapo de mocos, su compañero de cama, su chivo expiatorio, su socio del crimen, su servilleta ...

Su mejor amigo.

Es un día triste, pero estamos aquí para celebrar una vida bien vivida, no llore prematuramente -pero sé que es inevitable-. Seamos realistas, si Mantita no se habría perdido, él probablemente se habría desintegrado; estaba MUY SUCIO. (Con lo que quiero decir: muy querido.)

Mantita Verde ha ascendido a la gran tienda de juguetes del cielo, donde, sin duda reconfortará a otro niño que lo necesite, incluso más que a la mía. A menos que algún sucio ladrón lo halla sacado a escondida de mi edificio, donde fue visto por última vez, en cuyo caso ahora quizás sea usado como un coleto.

Pero nada de miradas tristes, esto es una fiesta! Con lo cual quiero decir que si mi hija no deja de gritar acerca de su pérdida del pañuelo-trapo-servilleta y que no voy a dejar de beber hasta que caiga del sueño y no me importe sus llantos.

Extrañamente, los padres están, por lo general, más devastados por la pérdida del juguete preferido del niño. Honestamente pensé -tenía la esperanza, en realidad- que mi hija tendría a Mantita para siempre, que sería algo que mantuviera durante décadas. Si usted tiene un niño, o una vez fué un niño, es posible de que ha experimentado, de una manera u otra, el fenómeno del fuerte apego a un juguete en particular o frazada o un peluche. (¿Estás leyendo esto en su teléfono inteligente en este momento? ¿Cómo te sentirías si perdieras eso? Exactamente.)
Linus de Snoopy con su manta
"No sé por que tienes que cargar con esa manta siempre."
Para nuestros niños, los juguetes, mantitas y animales de peluche son un recordatorio de su casa, en un recuerdo de nosotros, en un recuerdo de amor y seguridad. Para nosotros, ser testigo de la unión entre nuestros niños y sus objetos inanimados preferidos, son recordatorios del tipo de devoción inocente que va desapareciendo a medida que envejecemos. Por lo tanto, cuanto más tiempo tienen juntos, el juguete o una manta o un peluche se va convirtiendo en una especie de recuerdo de su infancia, y de cuando su hijo era un pequeño individuo o una chica preciosa.

Le dimos a nuestro hija su amada Mantita Verde al nacer, y casi de inmediato casi lo convertimos en el quinto miembro de nuestra familia. No podíamos ir a ninguna parte sin él, nuestra hija ni siquiera pensararía en dormir sin él, y la idea de perderlo era casi tan terrible como la idea de perder a la misma Princess. Había habido algunos sustos antes, y cada vez que desaparecía, casi tuvo un ataque al corazón. Pero, cada vez, la pequeña Mantita se escapaba, aparecía por detrás de un colchón o debajo de la lavadora o del sofá. Y la amaba tanto que así mismo la abrazaba y se la pasaba por la cara.

No esta vez.
Mi hija con su manta
Mantita Vede también estuvo en la cuna al nacer mi Princess.
Pero mientras que Princess ya parece preparada para seguir adelante, Mamá ha llorado varias veces, y estoy viendo repetidamente el final de "Breaking Bad" para averiguar exactamente cómo hacer ese artilugio mecánico de la ametralladora que Walt esconde en el maletero. Los vecinos insensibles que desatendieron nuestras súplicas de mirar un poco, pero más difícil de lo que pensábamos es que iba a ser un recuerdo para toda la vida, ello podrían merecer una visita de mi ametralladora.

Por satisfactorio que sea una visita de este tipo, esto no traerá de vuelta a "Mantita". Así que hoy, decimos adiós al primer amigo de mi niña pequeño, un compañero constante que de alguna manera soportó noche tras noche los baños de baba, tardes interminables que se arrastró debajo de una silla de paseo como Indiana Jones, y un sinnúmero de horas como servilleta de las comidas y en la que fue tratado como un delantal, y cuya lealtad a mi hija nunca vaciló.

Mi hija va a estar bien. Los niños son resistentes, se adaptan, se ajustan. Ya, descuidado y le dí un hermano de Mantita Azul, (es igual pero es azul y estamos listos!), Está intensificando y haciendo a un lado su resentimiento por Mantita (verde) que ya se la lanza al hombro cuando más la necesita. Y a juzgar por la forma en que Princess está agarrandola y llevandosela a la cara en este momento, creo que está funcionando. Pero no vamos a olvidar su primer amigo, aunque ello lo haga.

Así que adiós, Mantita Verde. Que duermas bien. Y si estás en las garras de un malvado vecino ladrón, espero que puedas, de alguna manera, encontrar una manera de estrangularlo mientras duerma, o al menos mantenerlo tan despierto como yo lo estaré, probablemente, cada vez que mi hija se despierte y se de cuenta de que no estás allí, y que Mantita Azul es un impostor.

Papá e hija con la manta

Mantita Verde
"Wai"
Compañero Amado y receptáculo de inmundicias un tanto repulsivas
3/2011 - 12/2013

PD: Mantita Verde "Wai" no ha muerto ni desaparecido. Esto fue solo una práctica a ver como iba a escribir un Requiem cuando se deshaga de ese coleto en el año 3028.