2014-02-07

Sophia y Fabian abrazados

Paternidad y Anti-padres

León Papá con su hijo
Cuando comencé en la crianza de niños, me sentí inseguro sobre todo.
Yo ni siquiera sabía si me gustaría tener un hijo. Sobre todo porque antes de que tuviera mi hijo, yo odiaba a los niños. Obviamente, yo odiaba a lo niños de las demás personas, y siempre supuse que cuando yo tuviera uno propio yo estaría de acuerdo en todo con él. Pero yo no podía saber eso realmente, no hasta que me encontré con mis hijos.

Quiso la suerte, la biología o la naturaleza o algo de Darwin que yo escribiera acerca de esta etapa y lo que voy a hacer como mis hijos. Quiero decir, obviamente amo a mis hijos, pero también me gustan. Pero esta circunstancia no ha cambiado mi opinión sobre los otros niños. En todo caso, es ahora peor, ya que ahora están siendo comparados con mis hijos. Y ellos no dan la talla.

Curiosamente, ahora que soy un papá y sé muchos más de padres que antes, odio aún más a los padres incluso más que yo odio a sus hijos.

Por un lado, dejan que sus hijos gobiernen sus vidas, que, en realidad, es algo comprensible. Debido a que por un lado, ser un padre puede agobiarte demasiado, y no hay ninguna duda de que su hijo es lo mejor que le ha pasado a usted, incluso cuando él está actuando como lo peor que le ha pasado a usted. Sus prioridades cambian para adaptarse a ese hecho.
Desafortunadamente, algunos padres llevan su devoción por sus hijos demasiado lejos. Así que antes de quedar embarazada, Yeli me hizo prometer que no íbamos a llegar a ser como esos amigos que habíamos visto que se desaparecen de nuestras vidas una vez que tuvieron a sus hijos. Decidimos que íbamos a hacer nuestro mejor esfuerzo para seguir viviendo nuestras vidas de la misma manera que siempre la vivimos, incluso con dos bebé a cuestas. No ha sido fácil, pero ha sido factible. Por supuesto, eso era cuando NO teníamos hijos, por lo que podríamos estar hablando de una mascota.

¿Cuál es la otra cosa que odio muchos de los padres? Que se crean superiores. Porque nadie sabe lo que están haciendo. Inclusive, si usted fuera a creer en ellos, los padres a los que me gusta referirme como "Padres Perfectos." Y que son aquellos padres que actúan como que han conseguido descifrar el código de educación de los hijos en secreto. Como si ellos son expertos.

Lo siento, pero con el debido respeto al Dr. Spock: no hay tal cosa como un experto en la crianza.
Creo que todo el mundo necesita saber eso. Así que empecé Papá On Fire como un lugar donde puedo hacer una crónica de mi viaje a la paternidad al intentar mantener mi identidad pre-paternidad, y ya que me he convertido en el Anti-Padres - y Anti-Parternidad- y esto es por dos razones

1) La paternidad es un karma, incluso cuando usted ama a su hijo. El Infierno, puede ser incluso mejor que tener un hijo. Por lo que cualquier cosa que puede salir mal, saldrá mal. No se re

quiere ser padre para meter la pata. Pero con un chico, usted es responsable de su bienestar y su educación y su desarrollo en algo. Y eso es un trabajo duro y agotador que requiere una buena cantidad de burlas o te volverías loco.

2) Otros padres son peores. Los PP (Padres Perfectos) no se cansan de juzgar. Juzgan tu esposa, juzgan su esposa, juzgan a sus hijos, y sólo ellos saben el secreto para ser padres perfectos. Bueno, en este blog (y en la Rusia soviética!), Yo los juzgo. CON PREJUICIO.

Este blog no es un manual o una guía o un libro de reglas. Es una balsa salvavidas. Es un lugar donde puedo quejarme de mi vida como un padre y hay lo opuesto de esos Padres Perfectos que actúan como si supieran más que los demás.

Debido a que no saben nada. Tú tampoco. Y yo tampoco.

Pero eso es lo que hace que este blog diferente a los otros blogs de padres: yo no pretendo saber lo que hago.