2014-06-04

¿Qué cinturón tiene? -De tela. ¿Te gusta? ...

Cuando yo era un niño, "Karate Kid" era una de mis películas favoritas. Y si soy totalmente honesto, sigue siendo una de mis películas favoritas. Lo veo en la lista de la guía de canales y no hay manera de que no lo logre ver.
Al crecer, yo estaba tan enamorado de la historia de la guerra de Daniel LaRusso contra la comunidad neo-nazi, que mis padres pensaron que yo podría querer tomar clases de karate. Y lo habría hecho, si no hubiera estado tan asustado de conseguirme a una escuela tipo Cobra Kai con un sensei traumatizado de Vietnam que me obligaría a ser racista y hacer flexiones de brazos con mis nudillos.
Vamos, yo tenía como diez años. Lo que me pareció un poco joven para las artes marciales. Excepto ahora que tengo 40 años, mi hija está tomando clases de Karate, y ella tiene tres años.

Cada vez que Sophia necesita una nueva escuela buscamos una que tenga un "plan de estudios", que incluye cierto énfasis en las artes, ya sea arte actual (que prácticamente son todas), la música, o incluso un poco de baile. Ella está expuesto a un montón de cosas diferentes, y eso es bueno para ella. Y para nosotros.

Como he dicho, estoy a favor de los centros preescolares que enseñan a los niños con una variedad de métodos diferentes y hacen hincapié en la creatividad, la música y el movimiento, y sobretodo el jazz. (Apuesto a que algunos de ellos probablemente ni siquiera enseñan jazz!) No sólo mi hija ama esas cosas, sino que toda la actividad la estimula y se divierte en las tardes. WIN-WIN!

Pero Karate? Según Internet, "Karate es aquella arte marcial de autodefensa japonesa que se encuentra basada en golpes secos realizados con el borde la mano, los codos o los pies".

Golpes? Combate?

 En mi breve lista de lo que NO voy a enseñar a los niños, el "Combate" ocupa el puesto número cuatro, detrás de "Cómo utilizar un arma de fuego", "cómo tener relaciones sexuales", y "la forma de sobrevivir en el mundo de la Mafia". Ahora a ella la van a entrenar para hacerlo?

Lo sé, lo sé, hay un montón de grandes cosas que los niños pueden aprender de las artes marciales. Ya te he dicho que he visto The Karate Kid! Mientras que el Sensei de Cobra Kai no está enseñando en el preescolar, van a enseñar a mi hija a pintar una cerca, a hacer una "barredora", a atrapar una mosca con palillos, y hacer un disfraz de Halloween super incómodo, y eso es por encima de todo la disciplina y la auto-confianza y poderes mágicos curativos de la mano del quien la va a enseñar.

A quién estoy engañando? Ella no va a aprender nada. Ella va a ponerse una túnica pequeña y bailar alrededor del salon y tal vez golpear accidentalmente algunas cosas, y si tiene suerte no va a choca su cabeza con otro niño cuando se inclinen a saludarse. Pero supongo que lograr hacer que la niña se distraiga, se ejercite y sin  "incapacitar a una persona" no es necesariamente una mala cosa.

Nunca voy a ser uno de esos padres que programan la vida de sus hijos; Quiero que mis hijos cultiven sus propios intereses. Por ahora, el mejor enfoque parece ser la de exponerlos a tantas cosas como sea posible para que puedan entender lo que le gusta y lo que los apasiona y lo que quieren hacer en su tiempo libre. Tal vez será artes marciales, tal vez será la música, quizá natación. Todo lo que puedo hacer es darle todas las oportunidades para averiguarlo.

Pero ahora que puede defenderse sola, no voy a dudar en hacerle la técnica de la grulla la próxima vez que desee que se vaya a dormir.