2016-04-11

La Baticueva de los Padres

Si ustedes se fijan en Blogs de Padres se darán cuenta que “Cansancio” es una palabra muy recurrente. Estar cansado es algo que viene de la mano de los hijos.
Pero eso nunca ha asustado a ningún Padre. Cuando digo “Padre” me refiero al “Papá”.

Los padres de hoy en día están comprometidos 100% con sus hijos; decidieron estar en todas las sesiones con el Gineco/Obstetra de su esposa, decidieron estar en cada etapa de su vida y no perderse su primeros paso, o su primeras “seudo-palabras” e inclusive pelearon para que la ley los ampare igual que a las mujeres, con un permiso en su trabajo que les permita cumplir con su trabajo como su rol de Padre de familia. Personalmente, estoy orgulloso de haber asistido a todas las consultas mensuales con mi esposa y ver todo los Ultrasonido desde el día 1 hasta el nacimiento.

Ya no es extraño, ver a hombres como mayoría en las reuniones de Padres y Reprentantes de los colegios, opinando sobre la educación de sus hijos y no solo visitando el colegio para pagar y “que se la Madre” quien decida sobre lo que aprende o no los niños.

Todo esto está muy bien, pero aún hay algo que nadie (o pocos) hablan, y es que, por más que los padres deseamos participar y estar en TODOS los eventos de nuestros hijos; Hay momentos en los que simplemente deseamos ESTAR SOLOS.

Dos niños  a los que debo convencer para que se vayan a dormir, se ha convertido en un campo de batalla. Todas las noches, hay una niña de cinco años de edad en mi cama, que me mantiene despierto por ninguna razón y un bebé en otra cama, que me mantiene despierto sólo porque él no quiere quedarse solo cuando su hermana va a buscar a Papá.

Y en el día los niños hacen cosas normales, como jugar, correr, destrozar, romper, llorar, acaparar, chillar, enfermarse, volver a llorar, volver a gritar, llorar un poco más, gritar, formar una pataleta, volver a llorar, acusar a su hermano/a, acusar a su Papá, y así, hasta que, es hora de dormir.

Y esto es sin importar si yo esté hablando o trabajando o durmiendo o bañándome, en conjunto, las pequeñas sanguijuelas han robado todo lo que una vez fue sagrado para mí.

Y eso incluye, el BAÑO, mi precisado santuario personal.
Como todos sabrán los Padres no somos superhumanos, no tenemos poderes ni identidad secreta ni amigos. De hecho, muchos ni dinero tenemos.
Todo esto se los digo, porque los Padres no todos los padres tenemos un lugar sagrado que los niños no puedan entrar.

No tenemos una Baticueva, como la de Bruno Diaz.

Los Padres de ahora solo les queda… la BañiCueva.
Y que hacemos allí?
muchas cosas pero puedo hacer una lista:
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      Respirar. No hablo del acto de exhalar e inhalar que hacemos inconscientemente, no!. Hablo de que, los padres extrañamos poder respirar y solo escuchar nuestro sonido al inhalar y exhalar aire… Porque con los niños esto se vuelve casi imposible.
Meditamos. Como lo dije antes, los padres tenemos un gran peso encima. Debemos estar pendientes de nuestra labor como Padre tanto como estar pendientes de nuestro rol como trabajador y a su vez, poder organizarnos y saber que es primordial: Hacer dinero para comprar cosas y esperar que los niños los rompan, o comprar comida para alimentar a los niños y tengan fuerza para romper cosas?.
Relajarnos. Si eres Padre sabes que pocas veces puedes relajarte. Cambiaste tu cerveza por agua, tu lectura preferida por libros de cuentos, tu TV ya no sabe que existen canales de deportes y ¿Bar de la ciudad? ¿Estadio? ¿Amigos? Cuenta la Leyenda que los humanos sin hijos iban a esos sitios a relajarse, pero no tu. Eres Padre!
 Comer. Una de los placeres más divinos del mundo es poder comer algo prohibido. Por eso no me molesta que Eva comiera de la Manzana, la culpa es de Dios al decir que estaba “prohibido” pero en fin. Como padre, debes ser HIPOCRITA y decir que “No se puede comer el postre antes que la comida” o “No puedes comer tus Doritos o Galletas” antes de la cena porque te quitará el hambre. JA!... por eso debes ir a esconderte a comer lejos de los niños.
Conectarte con el Mundo
. Como seres humanos de este siglo, necesitas poder pulsar frenéticamente los teclados de un teléfono o Tablet por diversión, trabajo o información. Y eso no lo puedes hacer con niños. Para los hijos, si Papá hace algo divertido entonces no debería ser egoísta y permitir que ellos también puedan dañar la pantalla de ese GRACIOSO DISPOSITIVO QUE TIENE INTERNET GRATIS PORQUE DE SEGURO ELLOS NO LO PAGAN!

Dormir
. Una de las características de los Padres es que siempre estamos cansado como lo mencioné al principio, Los Padres no logramos dormir completo. Casi no dormimos profundo en caso de que un niño llore, o un niño se despierte por la noche o un niño quiera hacer pipí o quiera que revisemos a las 2 am el closet para ver si realmente no hay mounstros ni nada debajo de la cama. O simplemente, los niños nos odian ver dormidos.
Pero no se crean, esto no es todo un “Parque de Diversiones”, porque estar en el baño por más de 60 segundos es un pecado para los niños y TIENEN EL DEBER de abrir o patear la puerta hasta que se caiga para rescatar de lo que sea que te está atacando en el baño.

Engañarme y pensar que puedo estar en paz en mi “BañiCueva” es mi pasatiempo favorito. Soy muy consciente de que en pocos segundos alguien empezará a tumbar la puerta del baño como en las películas de SWAT y entrarán diciendo “Papá… ¿qué haces?”.


Ahora si me disculpan, la señal del WiFi no llega muy bien al baño y justo ahora debo salir antes de que los niños se busquen una hacha para tumbar la puerta. Si algo me pasa quiero que sepan que siempre fueron buenos lectores.